Home > Actualidad > Historia de la Escuela de Frankfurt: Los orígenes del marxismo cultural.

Historia de la Escuela de Frankfurt: Los orígenes del marxismo cultural.

El primer gran punto de quiebre de la izquierda fue la Primera Guerra Mundial. Ocurre que, si bien los marxistas habían logrado hacer avances en materia de revoluciones en ciertos países de Occidente; la Revolución Mundial que esperaban no se dio. Y no solo eso: Los trabajadores habían pasado cinco años matándose entre si. La teoría marxista de la dialéctica histórica se rebelaba para muchos como falsa.

Pero no sólo por que la teoría se hubiera demostrado como falsa, o por que la Unión Soviética estuviera masacrando a su gente a ritmo de vértigo; iban los marxistas a renunciar a la utopía.
Basándose en Gramsci; un intelectual de nombre György Lukacs concluyó que el materialismo dialéctico no era un método para predecir  el futuro, era una herramienta para demoler la sociedad en sí misma. Bastaría con destruir el statu quo en la mente de la gente para hacer llegar el socialismo.
Las ideas de Lukacs fueron tan influyentes que llegó a ser Comisario de Cultura en Hungría (Régimen de Béla Kun); donde impulsó un programa radical de educación sexual que promovía el amor libre y renegaba de toda moralidad. Desde ese cargo; procuró poner en marcha su ideología.
Vi la destrucción revolucionaria de la sociedad como única solución. No puede producirse un vuelvo  global en los valores sin la aniquilación de los valores antiguos y la creación de otros nuevos por los revolucionarios.-Gyorgy Lukács.
Sin embargo; los húngaros no eran fáciles de dirigir, y no tardaron en deshacerse de él. Eso dejó a Lukacs sin empleo, pero no por mucho.
Felix Weil era un jóven radical de Frankfurt, Alemania; y un devoto marxista. Como Lukács; vio el problema de llevar a la práctica el socialismo; y este es que a nadie le gustaba mucho. Sin embargo; paradójicamente el era muy rico. Así que usó el dinero de su abuelo para fundar el Instituto de Investigación Social en 1923.
Para trabajar en este nuevo Instituto, pronto conocido como la Escuela de Frankfurt; Weil trajo, además de a Lukács, al filósofo marxista Mark Horkheimer.
Lukacs no duró demasiado; pero Horkheimer sí.
Una de las características de la Escuela de Frankfurt es su enorme variedad de temáticas. Sus autores analizaron desde Economía hasta Psicoanálisis pasando por Historia y Sociología. De hecho; en si la Escuela de Frankfurt puede ser considerada una síntesis entre Marx y Freud; dada la importancia que sus autores le dieron a la cultura.
Volviendo con Horkheimer; él sería quien acuñaría el término que definiría todo el programa de destrucción de la cultura a través de la dialéctica marxista: Teoría Crítica.
Básicamente; consiste en atacar a todo desde todo y en todas direcciones. Es un intento por destruir el tejido social sirviéndose de todas las ciencias sociales: Ciencias políticas, Sociología, Historia; y un largo etcétera.
La Teoría Crítica, dice Horkheimer;  desconfía de términos como útil, mejor, apropiado, productivo y valioso; tal y como son entendidos en el presente Orden.
Así que si prefieres algo por encima de otra cosa o si crees que un martillo es mas útil que un clavo en determinadas situaciones; estás defendiendo el statu quo.
La idea es volver inviable la sociedad a través de quitarle todo sentido a cualquier cosa. El trabajo de la Teoría Crítica es, por sobre todo; destructivo. Cosa reconocida por el mismo Horkheimer al decir que carece de logros materiales propios que mostrar.
Cuando Horkheimer se hizo cargo del Instituto en 1930, lo llenó de partidarios de la Teoría Crítica; como Herbert Marcuse, Theodor Adorno o Erich Fromm.
Todos ellos aceptaban la idea central de que la sociedad debía ser criticada Ad Nauseam.
Mas tarde; Marcuse lo resumiría muy bien:
Se puede hablar de una Revolución cultural; ya que la protesta se dirige contra la totalidad de la cultura dominante; incluida la moralidad de la sociedad existente. Lo que debemos acometer es un tipo de difusa y dispersa desintegración del sistema.
Todo esto podría haber caído en el olvido de no haber sido por Adolf Hitler. El ascenso de Hitler obligó a estos intelectuales a huir de Alemania para instalarse en los Estados Unidos (Casi todos ellos eran judíos).
Una vez así; empezaron a introducirse en los sistemas educativos y  a promover sus ideas.
De est forma lograron crear relaciones con importantes sociólogos a nivel nacional.
Mientras; el Departamento de Sociología de la Universidad de Columbia languidecía. Necesitaban sangre nueva; y la vieron en la Escuela de Frankfurt. Así que si: Todo lo que tuvieron que hacer era llegar desde Alemania e instalarse en el campus norteamericano.
Por suerte para ellos; existía una organización llamada  Instituto de Educación Internacional dedicada específicamente a auxiliar a los estudiosos que huían del régimen.
El secretario asistente del Comité de Emergencia  para la Ayuda de Estudiosos Desplazados era un tal  Edward R. Murrow. McArthy trataría de juzgarlo tiempo después; pero para entonces estaba acabado.
Como sea; la Escuela de Frankfurt no tardó de instalarse en Columbia.
La teoría de Horkheimer se convirtió en elemento central de los cursos de Filosofía, Historia y Lengua Inglesa de la Universidad. El propio Horkheimer llegó a hacer una gira por las universidades de Los Ángeles y Chicago.
Mientras tanto; Erich Fromm acusaba a la tradición occidental y al capitalismo de haber propulsado al poder a Hitler y Mussolini. Su idea era, básicamente; que el nivel de frustración producto del marco en que se habitaba impulsaba a la gente a buscar reunirse con un todo; instintivamente identificado con el vientre materno; a la par que generaba sentimientos de impotencia que se trataban de paliar a través de un sentido de dominación sobre otros. Para decirlo se basaba esencialmente en la tradición freudiana. Los izquierdistas de hoy siguen tratando de nazis a sus rivales en base a esta idea.
Pronto adoptaría la teoría de Whilhelm Reich; quien consideraba que los problemas mentales eran en gran medida producto de la represión sexual. Reich consideraba que una liberación sexual curaría a mucha gente y que la represisón de las necesidades sexuales genera un debilitamiento del intelecto y las funciones emocionales.  En particular; le quita a la gente independencia, capacidad crítica y fuerza de voluntad. El matrimonio escribió; destruye vidas. La infelicidad marital […]recae sobre los hijos.
Por su parte; Theodor Adorno.continuaba con su crítica artística a través del análisis de la cultura popular. Para él; el arte popular era poblemático por que definía los gustos de la gente; con lo que servía para el control ideológico de la misma.
El arte y la cultura populares han destruido el verdadero Arte; que siempre es usado con propósitos revolucionarios-Theodor Adorno.
El arte de performance y el arte postmoderno en general tienen sus bases filosóficas en Adorno. Él es la raíz de que muchos adultos jamás hayan tenido una visión de lo trascendente. Pero entraré en detalle sobre eso en próximos capítulos.
Pero estos dos señores palidecen ante uno de los, junto a Laclau; fundadores de lo que se llama la Nueva Izquierda: Herbert Marcuse. Marcuse se unió a la Escuela de Frankfurt en 1933 y no tardó en convertirse en uno de los líderes de la misma. Trabajó para el Departamento de Guerra de los Estados Unidos haciendo propaganda antinazi, trabajo para el OSS (Antecesor de la CIA); y también para el  Departamento de Estado desde donde se esforzó por impedir que Estados Unidos sacara a Alemania de la órbita socialista.
Fue profesor en Columbia, luego en Harvard, mas tarde en Brandels y finalmente en la Universidad de California. Pero el gran paso lo dio al publicar Eros y Civilización en 1955; cuya tesis era esencialmente que la liberación sexual ayudaría a curar numerosas enfermedades mentales. El prefería una sociedad con una sexualidad polimórfica en que la gente tuviera sexo en cualquier forma y lugar.
El asunto no fue tanto el contenido del libro de Marcuse; sino cuando se publicó. La generación de niños criados con Freud y mimados hasta la saciedad por una generación que no quería que sus hijos vieran los horrores de la guerra o de la vida en general; había llegado a la madurez y estaba lista para participar en el experimento de Marcuse. Niños, ahora adolescentes; a los que el mensaje de Marcuse de que estaban haciendo algo especial, de que se estaban revelando contra un sistema represor les coló bastante bien. No era algo difícil de vender a los adolescentes.
Este, junto a otro componente ideológico; sería la puerta del hacer el amor y no la guerra de los hippies.
El caso es que la suma del mensaje de Marcuse (Liberación sexual) y Adorno (Manipulación ideológica a través del consumo) resultaron en una considerable rebeldía contra el Estado de parte de una generación hija de padres liberales que se creía responsable de defender los ideales del liberalismo cultural.
Mientras tanto; Marcuse se mudaba a La Jolla, en la costa del Pacífico; mientras veía a los movimientos anticolonialistas como evidencia de que Marx tenía razón y los trabajadores acabarían uniéndose.
Reconocía que la clase obrera nos se iba a levantar en los Estados Unidos; así que necesitaba otros colectivos para su Revolución.
Y lo encontró en los colectivos minoritarios étnicos, raciales y sexuales  que ya por ese entonces estaban rebelándose contra un régimen, por que no decirlo; bastante opresivo en su contra.
La idea de Marcuse era utilizar esa diversidad opacada y el multiculturalismo como herramientas para destruir el orden imperante; usando a estas minorías como el nuevo proletariado. Quería ponerlos en contra del orden tradicional que los oprimía.
La suma de las ideas de Marcuse y Horkheimer acabaron por transformarse en materia de estudio en las universidades. Estudios de género, Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (LGBT), estudios raciales, postcoloniales; acabaron por mimetizarse con un movimiento intelectual importado de Francia: El postestructuralismo.
Marcuse obtuvo gran aceptación en los círculos estudiantiles americanos; pero aún tenía un gran, gran problema: La ideología fundacional de los Estados Unidos era aún mas atractiva que la de los marxistas.
Para eso inventó lo que se llama la tolerancia represiva.
Y es que si: Cuando la izquierda habla de tolerancia; no esta hablando de la que tolerancia que entendemos todos: De libertad de expresión o de aceptación. Está hablando de una tolerancia represiva; en que se utiliza la diléctica opresor/oprimido para reprimir a opiniones disidente.
En 1965; Marcuse publica de hecho un ensayo con ese título; en que postula que la tolerancia sólo es buena si permite a las ideas no dominantes florecer; y que tales ideas sólo podrían florecer si las ideas no dominantes eran acalladas.
En otras palabras: Si no estás de acuerdo con Marcuse; deben obligarte a callar.
Hay otro nombre para la idea de Marcuse: Corrección política. En efecto; sería uno de los camaradas ideológicos de Marcuse, Mao Tse Tung,  quien acuñaría el término. El distinguía entre quienes tenían opiniones científicamente correctas y los que no. Los que si; eran políticamente correctos. Postulaba además que a todas las ideas políticamente incorrectas…se les debía ahorrar el sufrimiento.

Leave a Reply

%d bloggers like this: