Teoría de la Razón literaria, arte conceptual y “Villa Laura (1986)”

Teoría de la Razón literaria, arte conceptual y “Villa Laura (1986)”

Por Max Aguirre Rodríguez

 

Entonces es una obra maestra. “Villa Laura (1986)” amplía los derechos de los autores, extiende las posibilidades. Usa letras musicales completas (intervenidas). ¿Y decir esto es mucho? Es que la Teoría de la Razón literaria falla. No juzga el valor estético de este movimiento. ¿Es una buena innovación o una mala? Eso escapa a la Teoría.

 

Literatura vs pintura

 

¿Qué es materialmente/físicamente la obra literaria? Papel y tinta. ¿Qué es una pintura? Pinceladas de colores en un lienzo. Para acceder a una novela se necesita estar alfabetizado (y conocer el idioma/código del texto). Para acceder a una pintura solo hace falta mirarla. De ahí que algunos digan que la pintura es un arte más pura en comparación a lo que se conoce como arte conceptual o contemporáneo (donde el arte no se “defiende por sí misma”).

 

¿Pero qué ve un espectador inculto al estar frente al “Gérnika”? Es muy ingenuo y demasiado nostálgico creer que la pintura es un arte mayor. Quizás por el formato. Pero es una ridiculez ignorar que es el lector o espectador quien “culmina” la obra. El “Gérnika” puede ser una pintura bonita o no, pero para entenderla en su magnitud se necesita una explicación. O un conocimiento previo. No existe, en la mayoría de los casos, una pintura que “se defienda a sí misma”.

 

La literatura es el verdadero arte mayor (el arte de la razón, del intelecto, el arte de las ideas). Es el arte que tiene como medio las palabras que en buenas manos se vuelven partitura. La literatura es musical también. Cuando el cerebro humano las reproduce (las palabras) y nota la melodía. Reverberando. O. En. Espera. Es humana.

 

La literatura es un arte humana y racional.

 

 

Autor como Dios fallido y autor como demiurgo melancólico

 

Hay dos maneras de leer “Villa Laura (1986)”. Pero primero lo más importante: la estructura (la jerarquía que revela la intención del autor). Este es una novela que tiene como narrador y autor final a Alma Baker/Almita/la nieta Alma. Con memorias de una Regine anciana (tía de Constanza). Un piso más abajo tenemos los textos de Constanza (madre de Alma) contemporáneos a los hechos narrados en 1985 y 1986. Y el primer piso lo conforman los diálogos de Nasar (el padre/abuelo), junto a los apuntes del periodista Monterroso, las novelas de Nasar y los apuntes juveniles de Laura (abuela), y muchos otros textos que rozan entre el sentimentalismo y el delirio.

 

Entendamos que para Jesús G. Maestro toda obra literaria se asume ficticia. Por eso la diferencia con los textos teológicos, que son otro tipo de mentira, glorificada y con pretensiones de reemplazar la realidad.

 

Nasar, el escritor protagonista, ha creado textos que pretenden reemplazar o moldear la realidad. Se explicita que Constanza ya existe antes de ser concebida en la realidad, como personaje. Nasar le pone el nombre de un personaje a su hija. El remedo antecede a la hija de carne y hueso. El remedo es “sanadora” en planeta ajeno, la hija es doctora en la Tierra. ¿O quién es el clon?

 

Para Jesús G. Maestro la gran ventaja de Cervantes sobre Shakespeare es que este último toma textos que lo anteceden, textos semiteológicos, míticos, y los consolida, los convierte en espectáculo. Adicionalmente, las perspectivas sobre la locura son distintas. Shakespeare eleva la patología. Cervantes la denuncia. Y lo último es mejor para la sociedad.

 

Una lectura sobre Nasar es que realmente es el dios de su universo. Un dios que habita temporalmente Villa Laura y luego la abandona dejando a sus descendientes “reales” en ella. Los cuales pueden hablar de él, de su vida, de sus ideas. Los cuales viven en su realidad. Una realidad que satisface sus propios criterios de realidad. Así como un simulación sofisticada podría ser real para sus prisioneros, porque no conocen y no pueden conocer una realidad mayor o más real. Entonces el remedo de Constanza, esa “sanadora” del futuro, es la Constanza real. Y lo es también la de 1986 (como continuación -porque Nasar creó Villa Laura con dinámicas físicas e históricas similares a las que él conoció-). Y el texto se pregunta no solo sobre autoría en general, sino sobre nuestra realidad misma. Es un texto que pretende ser un delirio compartido. Entre el autor, Nasar y los lectores. ¿Tenemos a nuestro creador en nuestra realidad?

 

La segunda lectura posible (entre otras) es que Alma Baker, la nieta, denuncia esta megalomanía. Entiende que el amor de su abuelo es un amor que busca control. La mayoría de referencias a esto en el texto total serían de una Alma adulta. Es una denuncia a la locura, pero no del todo. Es una denuncia al control, a la asfixia del hombre genio de otra época, pero no a sus formas. Alma mantiene en muchos momentos la estructura de párrafos del abuelo. Oración mediana. Oración larga. Y cierre corto (entre otras cosas como los diálogos largos). Todas las partes musicales son de Alma, quien vive en un mundo en el que la literatura es evidentemente interactiva. Si el lector era coautor en los diálogos largos de Nasar. Es coautor cuando en su mente interpreta las letras intervenidas de Pimpinela, Celia Cruz y Camilo Sesto. El relato es la imposición de la nueva generación. El escritor que quiso ser Dios es derrotado por su realidad material, la muerte. Su cuerpo físico no es eterno. Quien quiso imponer su ficción, muere para convertirse en personaje de las memorias de los quedan.