Debate sobre el debate entre Keiko y Sánchez («Cuarto cerrado», 1)

Debate sobre el debate entre Keiko y Sánchez

 

 

Pregunta del público:

“No a Keiko. No la quiero en las próximas elecciones. Por eso, sí a Keiko. Le digo no a Keiko diciéndole sí a Keiko. Es hora de decirle no. Por eso, Keiko presidenta”

 

 

Sináis Bullet, crítico invidente:

 

¿Y cuál es la pregunta? Es obvio. Este es el votante de blanco y viciado…

 

 

Gaby Webber:

 

Se me revuelve el útero. Este son los malabares mentales de los señoros de la derecha. Claro, para no tener a Keiko en las próximas elecciones… hay que premiar el saqueo y la secuela de la dictadura. Hay que dejarnos mutilar. ¡No olvidemos los 50 muertos que rescata Sánchez del olvido estatal! Así como en Macondo nos borraron 3 mil muertos, aquí se quiere hacer lo mismo.

 

 

Agapolvo Writer, lazarillo de Bullet y editor personal:

 

¿Qué 50 muertos? Y en cuanto a la pregunta que es pregunta implícita: es correcto el razonamiento. Es frío y certero. Para decirle no a Keiko se le debe decir sí.

 

 

César Cedro Montesinos:

 

Todo esto me recuerda a “Kafka en la orilla”…

 

 

Gaby Webber:

 

¡Esto es el colmo!, César. Nos ponen a debatir con dos personas que no son peruanos y a los que no les importa serlo.

 

 

Bullet:

 

Sí sé un poco de Perú, niña. ¿Qué 50 muertos?

 

 

César Cedro:

 

¡Diciembre del 2022 e inicios del 2023! Protestan a favor de liberar a Castillo. El gobierno los mata…

 

 

Gaby Webber:

 

No le permito decirme niña. Casi 50 muertos. 50 muertos. Porque casi 50 muertos se sienten como 50. Y 50 se sienten como miles. En nuestra piel leal al Sol.

 

 

Bullet:

 

Le pido disculpas. Y le doy un consejo, Webber. Qué bueno que no es escritora. Quédese con el periodismo. Seguramente hay 50 muertos como dice usted. No voy a cuestionarlo. No vale la pena cuestionarlo. Acá venimos a hablar del debate, no de pequeñeces.

 

 

Moderador:

 

Permítame interrumpir. Strike 1 para usted, Sináis. Hablemos con respeto. No ponga esa cara. Más allá de los supuestos 50 muertos o supuestos miles de muertos, entremos de lleno en el debate del domingo. ¿Quién lo gana? ¿Quién lo pierde?

 

 

Sináis Bullet (estoy algo furioso, pero listo para debatir):

 

Gana Keiko. No necesito ojos para saber la convicción que tienen sus palabras. Solo flaqueó cuando le recordaron lo de los supuestos 50 muertos. Sánchez escondió bien el trémulo de sus palabras. Pero sus latidos del corazón no mienten. Así como tampoco el peso de su sudor al caer en su cubículo. Ese chirrido en los dientes es la prueba definitiva: Sánchez nos mintió a la cara. ¿No es así?, Agapolvo.

 

 

Gaby Webber:

 

¡Lo que faltaba! Ahora resulta que es un superhéroe.

 

 

Moderador:

 

Respeto, por favor.

 

 

Sináis Bullet (mis ojos se inyectan de rojo y golpeo la mesa con los dos puños):

 

Soy ciego. Soy escritor. Sé cuando alguien miente, sé cuando alguien no sabe a qué suena su texto.

 

 

César Cedro:

 

¿A quién le dice eso? ¿Por qué susurra eso? ¿Se puede hacer eso?, moderador. (Yo soy el apaciguador de fieras…).

 

Moderador:

 

No, no, no se puede. No se vale susurrar. Hablen sin preámbulos.

 

 

Gaby Webber:

 

Gana Sánchez. Le recordó a Keiko y de manera guerrera que ella ya fue gobierno. ¿Y qué hizo? Frenar el cambio. Sumirnos en las diferencias de clase. Sánchez tiene razón: el racismo debe ser prioridad. Luchar contra el racismo es el verdadero cambio. No estoy de acuerdo con subir el sueldo mínimo a 1500 y luego a 1800, pero yo no sé de economía, pero sé de sueños y justicia.

 

 

César Cedro:

 

Voto nulo. Keiko es Keiko. Y Sánchez ese día dijo estupideces. El ingreso universal a las universidades y tener a Antauro en la órbita son los engranajes de su bomba de tiempo.

 

 

Agapolvo Writer:

 

Yo no soy peruano. Así que me da igual. Y sí: confirmo lo que dice Sináis. Ambos estuvimos en primera fila y él tiene un buen oído. Si él dice que escuchó los dientes de Sánchez, yo le creo.